Fiebre en niños: cuándo preocuparse y cómo actuar
La fiebre es un mecanismo de defensa del cuerpo, no una enfermedad. Aprendé a medirla correctamente, cómo acompañar a tu hijo en casa y cuáles son las señales de alarma que requieren consulta médica urgente.
Por Equipo IAP
La fiebre es el aumento de la temperatura corporal por encima de 38 °C. En general es la respuesta del organismo frente a una infección viral o bacteriana, y en sí misma no es peligrosa: es señal de que el sistema inmune está trabajando.
## Cómo medir la temperatura correctamente
Lo más confiable es el termómetro digital en axila, sosteniéndolo el tiempo que indica el fabricante. En bebés menores de 3 meses la medición más precisa es la rectal, aunque muchas familias prefieren la axilar. Evitá los termómetros de mercurio: son imprecisos y riesgosos.
## Cómo acompañar en casa
Si tu hijo tiene fiebre y está activo, juega, toma líquidos y no está muy decaído, podés manejarlo en casa:
- Ofrecé líquidos frecuentemente (agua, pecho, caldos)
- Ropa liviana y ambiente ventilado, sin abrigar de más
- Los antitérmicos (ibuprofeno o paracetamol) se usan para el malestar, con la dosis exacta según el peso — siempre la que indicó su pediatra
## Cuándo consultar sin demora
- Bebés menores de 3 meses con cualquier registro de fiebre (38 °C o más)
- Fiebre que dura más de 72 horas
- Temperatura mayor a 40 °C
- Somnolencia excesiva, irritabilidad que no calma o rechazo de líquidos
- Dificultad para respirar, manchas o puntos rojos en la piel, vómitos repetidos o convulsión
Ante cualquier duda, no esperes: coordiná una consulta en el IAP al (0362) 444-4589 o por la plataforma de turnos online.
¿Tenés dudas sobre la salud de tu hijo?
Esta nota es informativa y no reemplaza la consulta médica. Pedí un turno con tu pediatra de cabecera del IAP.
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